Protesta contra Air Madrid
Al momento de viajar, la fórmula de llegar varias horas antes al aeropuerto no siempre funciona, sobre todo, si se vuela con Air Madrid. Una prueba: el testimonio de 300 pasajeros del vuelo 1671 con destino a Perú.
Este grupo esperó 20 horas, entre el domingo y lunes pasados, para embarcarse. A cambio: una noche de hotel por cuenta de la aerolínea. A partir del lunes, los retrasos de Air Madrid se hicieron recurrentes. Ese día se registraron quejas de viajeros con destinos a Ecuador y Panamá.
Siveli Valle, vocera de Air Madrid, dijo a Latino que el retraso de 20 horas generó esos contratiempos, pues el avión que iba a Perú es el mismo que va a Costa Rica y Colombia, con lo cual hubo retrasos en esos vuelos también.
La justificación que da la compañía para el retraso de 20 horas es que había siete pañales de bebé obstruyendo los baños de la aeronave. Eso hizo que los pasajeros, ya embarcados, tuvieran que dejar el avión hasta que se limpiaran los baños.
EN LATINOAMÉRICA
Pero los problemas no sólo surgen en Barajas, la aerolínea madrileña también causa contratiempos en el otro lado del Atlántico. Soley Alvarado, ahora en Madrid, esperó dos días en Bogotá para tomar su vuelo hacia España.
Esta colombiana y sus dos hijos -de 2 y 7 años- iniciaron su viaje en Cali y debían tomar el vuelo internacional en el aeropuerto de Bogotá, pero al llegar a esta terminal aérea les informaron que Air Madrid había cancelado su vuelo. No había ningún representante de la empresa, según afirma el esposo de Soley, Eugenio Payán, quien la esperaba en Madrid.
Lo peor de la experiencia de Soley fue que ella no conocía Bogotá y que no sabía a dónde acudir para encontrar un cupo de regreso en Air Madrid.
Para su esposo tampoco fue fácil ayudarla. Él se comunicó con los teléfonos de la empresa y sólo le respondía una grabación que le decía que hay diez personas en espera.
Por eso, Eugenio optó por ir hasta las oficinas de la empresa en Alcobendas, donde le dieron una dirección en Bogotá para que su esposa fuera a ese lugar a arreglar su retorno. Para sorpresa del colombiano, en Alcobendas halló a más personas que, al igual que él, reclamaban porque sus familiares se quedaron sin vuelo en distintos puntos del extranjero.
La aerolínea no se justificó con nadie y la respuesta a todas las protestas fue que rellenaran una hoja de reclamación.
OTROS PROBLEMAS
A los retrasos se suman otros problemas: la sobreventa de billetes y las restricciones de equipaje en algunas líneas de bajo coste que en temporada alta bajan el peso máximo de equipaje permitido a los pasajeros. La mayoría de los viajeros no están informados sobre esa particularidad y deben deshacer sus maletas en el mismo aeropuerto.
Voceros de las aerolíneas dicen que ellos comunican todo a las agencias de viajes y que éstas son las que tienen que avisar al pasajero.
Por otro lado, la sobreventa de pasajes (overbooking) es otra práctica que hacen las aerolíneas, más en verano, pero al menos en estos casos hay una compensación inmediata.

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