‘Prefiero la cárcel a estar en el Guantánamo español´
"Negro, no sabes lo que te espera” le advirtió un policía a Jorge antes de conducirlo al Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Aluche. Tras pasar once días retenido, este dominicano ya conoce de primera mano los abusos y maltratos que sufren los inmigrantes que son conducidos allí.
“Nos dicen que no tenemos derechos porque sólo venimos a ensuciar a España”, cuenta este inmigrante, que subraya que “los policías dan palizas por cualquier razón, a mí me reventaron la boca por no colgar el teléfono para subir a la celda”.
Las vejaciones incluían abrir la ventana de la celda a las tres de la madrugada, en pleno invierno, con la excusa de ventilar los malos olores: “las condiciones higiénicas son terribles, hay basura por todas partes y los internos sanos se mezclan con los enfermos. Había un hombre con tuberculosis con nosotros”, cuenta Jorge que no duda en afirmar que prefiere “pasar un año en una cárcel que once días en el Guantánamo español”.
El caso de este dominicano es excepcional por atreverse a contar unos maltratos que se comentan desde hace tiempo.
AMARRADO 15 HORAS
El muro de silencio levantado entorno a los CIE comienza a romperse, aunque guardando el anonimato. John* estuvo retenido veintitrés días antes de ser deportado a Colombia.
“Nunca pensé que podría sufrir estos abusos policiales en España”, dice este joven mientras desgrana su historial de infamias: “me lanzaron por una escalera, me salvé de algo peor al agarrarme de la barandilla. Otra vez me dieron un puñetazo en la cara por despedirme con un beso de mi novia”.
Lo peor llegó el día de su deportación: “Había pasado tanta hambre que no tenía fuerza para resistirme. A los policías no les importó. Me amarraron de pies y manos durante quince horas. En Bogotá me dejaron sin un céntimo y sin saber adónde ir. Ellos se quedaron diez días de vacaciones en Colombia”.
Todos los testigos coinciden en señalar que después de las palizas más violentas, los policías son destinados a otras áreas para evitar su reconocimiento. De igual manera, estos latinoamericanos manifiestan haberse sentido “abandonados” por los Consulados durante su estancia en el CIE.
María, madre de uno de los chicos expulsados, se pregunta por qué “nuestra propia gente no hace nada por evitar la deportación, incluso cuando ven que se está separando a una familia”.
De acuerdo a la Orden Ministerial que regula estos Centros, las delegaciones consulares deben ser informadas de la detención con efectos de expulsión de sus nacionales. Una medida que no siempre se cumple, pues se privilegia el deseo de privacidad del interno, según explica Candelaria Palacio, Cónsul de Colombia en Madrid.
“Nosotros no podemos hacer nada en los procesos de deportación, porque supondría una intervención en los asuntos internos de otro Estado” afirma la diplomática. Por su parte, Gustavo Mateus, Cónsul de Ecuador en España, destacó los intentos de su equipo por generalizar la asistencia legal para sus compatriotas en el plazo “de unas semanas”.
OPACIDAD INFORMATIVA
Al igual que en la prisión estadounidense de Guantánamo, en los CIE españoles no se admite la entrada de organizaciones humanitarias para supervisar las condiciones de los internos.
El pasado 30 de enero las autoridades policiales impidieron la entrada al CIE de Aluche (Madrid) a una comitiva integrada por distintas ONG y el eurodiputado Willy Meyer. Los asistentes habían recibido autorización por escrito del Secretario de Estado de Seguridad, pero una orden de la Comisaría General de Extranjería rechazó el acceso de las ONG. Los policías sólo admitieron la entrada de Willy Meyer, quien por su investidura de eurodiputado no necesitaba autorización especial. De todas formas, Meyer se negó a entrar para no ser “cómplice” de esta actuación.
Patricia Bárcena, secretaria general de CEAR (Comisión Española de Ayuda al Refugiado) en Euskadi y una de las rechazadas en el CIE se pregunta, ante este bloqueo, “si realmente no se tendrá algo que ocultar en centros de internamiento como éste”.
SUPERVISIÓN EUROPEA
La visita del 30 de enero estaba enmarcada en una jornada de fiscalización a todos los CIE de Europa, impulsada por la red Migreurop. Resulta llamativo que los dos únicos Centros europeos donde se vetó la entrada de la comitiva sean Aluche y Milán, en una Italia en la que el discurso xenófobo y anti inmigrante parece ganar simpatizantes todos los días.
Claire Sobieniak, representante en España de Migreurop, recuerda que ya la Orden Ministerial de 1999, la que sacó del limbo jurídico a los CIE, prevé la entrada de organizaciones sociales en su artículo 6: “la Administración facilitará especialmente la colaboración de las instituciones y asociaciones dedicadas a la ayuda de los extranjeros”. A la vista de las circunstancias, resulta fácil concluir que la ley no pasa de papel mojado. Las quejas sobre el funcionamiento de los CIE han llegado a oídos del Defensor del Pueblo, quien en su Informe de 2007, resaltaba las deficiencias en cuanto al reconocimiento médico, el suministro de efectos higiénicos y en la comunicación al juez de las medidas de aislamiento adoptadas como castigo.
El Defensor del Pueblo dirigió un recordatorio de sus deberes legales al director del Centro, sin encontrar respuesta al cierre de dicho informe. Latino tampoco pudo indagar la versión de Jesús Mateos, actual director del CIE de Aluche, para recabar su versión acerca de las denuncias de abusos y maltratos. Según la oficina de prensa de la Secretaría de Estado de Seguridad, este funcionario no da declaraciones a la prensa.
Queda por ver si los partidos políticos en el Congreso deciden preguntarle a Alfredo Pérez Rubalcaba, Ministro de Interior, la posición del Gobierno en torno a los CIE.
*Nombre cambiado a petición del entrevistado.
Conozca sus derechos
-A pesar de las apariencias, los internos en los CIE cuentan con derechos:
-A que se facilite el ejercicio de los derechos reconocidos por el ordenamiento jurídico, sin más limitaciones que las derivadas de su situación de internamiento.
-A que se comunique inmediatamente a la persona que designe en España, y a su abogado, el ingreso en el Centro, así como a la oficina consular del país del que es originario.
-A ser asistido de abogado, que se proporcionará de oficio en su caso, y a comunicarse reservadamente con el mismo, incluso fuera del horario general del Centro, cuando la urgencia del caso lo justifique.
Denuncie
Mauricio Valiente, representante de CEAR, insta a quienes hayan sufrido abusos a denunciar ante juzgado a través de familiares que tengan papeles .








Comentarios (4)
Deja tu comentario18/Dec/2010 | 05:51
jordi hijo d put a, quien te crees q eres para venir hablar asi, hya mucha gente que lamentablemente viene a tu asqueroso y mugroso pais que si esta asi por todo lo que robaron malditos hijos de puta, ociosos, acomplejados, son la escoria de europa, no reconocen que son una racistas hijos de puta, come mierdas, la torta se volteara y ustedes comenzaran a emigran cuando no tengan ni mierda, muy pronto sere presidente y a mi pais no entrara un puto drogo español, hijos de la remierda
22/Aug/2010 | 02:24
y este articulo ademas de rollero muchas leyes pa los corruptos haz un favor a españa y no mientas mas vete a tu tierra y te pones hacer lo mismo que haces o hacias a qui pa que te cojieran,a ver que te hacen los tuyos,listillo,
22/Aug/2010 | 02:18
Y PORQUE NO ME CUENTAS EL MOTIVO POR EL QUE TE COJIERON PORQUE AQUI EN ESPAÑA YO TENGO MUCHOS AMIGOS EXTRANJEROS Y NO LOS COJEN ASI COMO ASI O ME VAS A CONTAR QUE TE COJIERON POR FEO,ANDA Y VETE A TU PAIS A BUSCARTE PROBLEMAS
05/Aug/2010 | 08:38
Nadie te mandó venir a España.
Seguro que las cárceles de tu
país son peores.
¡Jódete y baila! No vuelvas más por aquí