La novia del superviviente ecuatoriano quiere ir a México
- Está encinta de cuatro meses.
- Quiere ir a México para comprobar de primera mano que su marido se encuentra bien.
Angelita Lala, una joven indígena de 17 años, es la pareja del ecuatoriano Luis Freddy Lala Pomavilla, único superviviente de la matanza de los 72 migrantes latinoamericanos que fueron asesinados en el estado de Tamaulipas (México).
Angelita está embarazada de cuatro meses de Luis Freddy. Por eso y porque es su marido, la voluntad de la indígena es ir a México para saber de primera mano que su pareja se encuentra bien a pesar de que los representantes de la Secretaría (ministerio) Nacional del Migrante (Senami) de Ecuador le visitaron en su humilde casa en Ger, una aldea de campesinos en la provincia andina de Cañar (sur), para decirle que su “marido está bien“.
"Parece que ellos no saben nada, por eso quiero ir a ver con mis propios ojos que él está bien, que está con vida“, manifestó Angelita, quien se muestra nerviosa y preocupada por la situación de su novio de 18 años de edad, informa el diario de Yucatán. “Yo sí quiero ir a visitarle porque no sé nada de él“, dijo la mujer.
La última vez que hablaron
La última comunicación telefónica que mantuvo con su novio fue hace dos meses, cuando le comentó que al menos otros dos ecuatorianos estaban en el grupo de indocumentados e incluso le pidió que estuviera tranquila porque ya estaba en Guatemala, en camino hacia Los Ángeles con la ayuda de coyoteros, como se denomina a los traficantes de migrantes hacia Estados unidos.
“Ha sido mentira, nunca llegó a Estados Unidos“, indicó la indígena en alusión a versiones de prensa, en un deficiente castellano y que por momentos dialoga en idioma quichua con familiares y vecinos que le acompañan en su casa, enclavada en lo alto de una descampada montaña de la cordillera de Los Andes.
La mujer lleva tres años con Lala Pomavilla y tiene cuatro meses de embarazo tras perder a un hijo, que murió a los seis meses de edad. En su pequeña vivienda de paredes de barro y tapada con planchas de latón, aguarda impaciente para comunicarse con el hombre, que dejó sus instrumentos de labranza en busca del “sueño americano“, como lo hicieran sus padres hace varios años.








Comentarios (2)
Deja tu comentario27/Aug/2010 | 14:50
A por los coyotes, traficantes de personas sin escrúpulos
27/Aug/2010 | 11:32
me parece el colmo que en la televisión y en los periódicos estén sacando la cara del chico ecuatoriano que quedó vivo.
no hay ética? no hay responsabilidad? si mañana aparece muerto, sabremos que algo de culpa tuvieron los que dejaron fotografiarlo y los que publicaron su imagen.