'La tasa de paro inmigrante difícilmente seguirá aumentando'
Después de la tormenta siempre llega la calma. Al menos así lo afirman los expertos que analizan el panorama laboral en España. Los economistas auguran que lo peor para el colectivo inmigrante en relación al empleo es parte del pasado. De hecho los últimos datos sobre paro ya nos dejan ver cómo el aumento del desempleo en los últimos meses se ha ido reduciendo notablemente.
“El ajuste del mercado de trabajo de la inmigración se puede decir que ya se ha producido” explica Josep Oliver, catedrático de Economía Aplicada por la Universidad de Barcelona y unos de los autores del Anuario de la inmigración en España 2009 publicado esta semana. Oliver asegura que el gran azote del paro para el colectivo inmigrante ya se vivió entre octubre de 2008 y marzo de 2009.
NO SE DESTRUYE
De hecho el catedrático de Economía destaca que “el comportamiento del empleo inmigrante es mejor que en la población nativa”. Y es que desde el cuatro trimestre de 2007 al segundo de 2008 los autóctonos perdieron un 7,8% del empleo existente, frente al 6,2% de la población inmigrante (211 mil puestos de trabajo).
Otra de las respuestas que da el anuario es el motivo por el que creció la tasa de empleo en el colectivo inmigrante que actualmente roza el 28%.
“El 70% del aumento del desempleo inmigrante desde el cuarto trimestre de 2007 hasta el tercer trimestre de 2009 está vinculado al incremento de personas en el mercado de trabajo” asegura Josep Oliver quien recalca que en 2008 entraron 400 mil nuevos extranjeros en el mercado laboral sin previo empleo.
También cabe destacar que, según el informe, el paro ha sido más duro en la población inmigrante masculina que femenina, ya que durante la segunda mitad de 2008 el grueso de la destrucción de empleo fue en la construcción e industria, mientras que el sector servicios quedó al margen y siguió generando ofertas para las mujeres inmigrantes. Éstas han pasado de tener una actividad del 70,6% en el primer trimestre de 2007 al 72,7% en el segundo trimestre de 2009, explicándose este aumento como una respuesta de los hogares inmigrantes ante el aumento del desempleo masculino.
EL CASO DE MADRID
En la Comunidad de Madrid el comportamiento de la población inmigrante en relación al empleo es bastante significativa. Según datos de la Encuesta Regional sobre inmigración publicada esta semana, la cifra de inmigrantes en paro que reside en la región está 6,4 puntos por debajo de la media nacional que es de 27,5%. Y más ventaja hay en el caso de los jóvenes, que según la última Encuesta de Población Activa (EPA), están 12 puntos por debajo a la media nacional.
EL FUTURO: LA FORMACIÓN
En cuanto al futuro, los expertos se muestran optimistas y ven que la crisis para los inmigrantes ya ha tocado techo. Para Josep Oliver “la tasa de paro de la inmigración se ha estabilizado y difícilmente continuará aumentando”. Es el catedrático el que apunta también a que la “crisis de hoy no nos puede hacer olvidar el agujero demográfico” que hay en España por la falta de natalidad. También, la secretaria de Estado de Inmigración y Emigración, Consuelo Rumí matiza que ha finalizado “un ciclo de impacto migratorio importante” y que España seguirá necesitando del trabajador inmigrante, pero la necesidades actuales del mercado indican que esta demanda requerirá una migración más cualificada.
Es aquí donde hay que hacer una importante reflexión. Es muy probable que muchos sectores no vuelvan a producir tantos empleos como en épocas anteriores. La solución pasa por formarse en otros oficios que reclame el mercado laboral. “El grueso del paro inmigrante está centralizado sobre todo en sectores como la construcción, esto exige una política de recualificación” concluye Oliver.

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