Guía para familias en verano
- Hay actividades baratas y divertidas para hacer en familia.
- Los deberes no tienen que ser un castigo por haber suspendido.
- Proponga nuevas alternativas de ocio a sus hijos.
Muchos padres no alcanzaron a inscribir a sus hijos a las actividades de verano propuestas por los centros cívicos de la ciudad o los campamentos. En otros casos, estas actividades ya terminaron y viene un mes que muchas familias consideran "largo" por no saber qué hacer con los niños.
En las horas muertas, los pequeños recurrirán a la televisión, los vídeo-juegos o el ordenador. Ninguna opción es mala, pero vale la pena que los padres estén supervisando la cantidad de horas que se dedican a estas actividades y propongan nuevas alternativas:
- Revise la agenda cultural y de ocio de su ciudad. En verano siempre se proponen eventos gratuitos y al aire libre que se pueden aprovechar.
- ¿Hace cuánto que no van al Zoológico? Esta es una excusa estupenda para salir de casa, distraerse y aprender.
- Un fin de semana en la playa o la montaña siempre viene perfecto. No es muy caro y todos desconectarán un poco de la rutina.
- Si tiene mascotas, aproveche este período para que sus hijos se comprometan y se involucren más con su cuidado, aseo y alimentación.
- Si el 'peque' ha suspendido alguna asignatura, los psicólogos recomiendan reforzar las áreas en las que necesite estudiar, pero no imponer los deberes como un castigo. Se pueden programar horarios de estudio en las mañanas (sobre todo en las primeras semanas de vacaciones). En este sentido, el ordenador puede resultar útil y divertido.
- El deporte siempre es saludable y divertido para toda la familia. Si salen todos al parque los niños pueden usar su bicicleta y patines, mientras los padres corren o hacen caminatas. El baloncesto, el voleybol, el fútbol, la pelota en la playa... también son opciones que pueden decidir entre todos.
- ¿Están seguros de que conocen bien su ciudad? Seguro que hay parques, monumentos, museos, plazas o edificios que aún no han visitado.
- Las vacaciones también son una buena época para incentivar hábitos como la lectura en sus hijos. Lean algo en familia o, simplemente, deje que los niños vean cómo sus padres se interesan por los libros o la prensa. El ejemplo se pega...
- Una sesión de cocina puede resultar muy divertida. Hacer galletas, batidos o tartas puede ser muy estimulante para los más pequeños y una forma de unir a los mayores con las actividades de la casa.






Comentarios (1)
Deja tu comentario04/Aug/2010 | 10:38
Que buenas ideas. No se me había ocurrido lo de cocinar juntos y eso que la niña siempre está metiendo la mano cuando me ve en la cocina y yo la mando a ver televisión. Gracias