El Salar de Uyuni, además de bello, está lleno de riquezas
Cuentan los indígenas que viven en los alrededores del Salar de Uyuni que quienes no conocen bien este mar de sal se pierden en su inmensidad y su luz puede incluso cegar a los osados. Ese quizá es uno de los atractivos de este paradisíaco lugar: su misterio.
Es en la actualidad uno de los lugares turísticos más visitados por los extranjeros, llegando a generar gran cantidad de empleos y negocios emprendedores. Es más, hasta el Libro de los Récords Guiness le abrió un espacio porque a un visionario se le ocurrió construir el primer hotel de sal del mundo. Todo sin excepción está hecho de sal. Todo, hasta las camas.
BELLO Y TAMBIÉN RICO
Este lugar, ubicado en el departamento de Potosí, tiene una extensión de 10 mil kilómetros cuadrados. Es, además, el mayor desierto de sal del mundo. Ahora su majestuosidad atrae cada vez a más inversionistas interesados en sus reservas de litio como fuente de energía alternativa, principalmente para la industria automovilística.
Empresarios de Japón, Corea, Francia, Brasil, Estados Unidos y Rusia ya se han pronunciado al respecto. Aunque aún no hay ninguna propuesta concreta que se adecue a las condiciones que exige el Gobierno para la explotación de ese metal, las propuestas son muy interesantes. En 1984, un francés estimó que las reservas de litio en el Salar de Uyuni llegaban a 5,5 millones de toneladas.
En 1990, un nuevo cálculo registró nueve millones de toneladas de litio, según la Dirección Nacional de Recursos Evaporíticos de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol).
El Ministerio de Minería y Metalurgia asegura que las empresas interesadas deben competir con proyectos de industrialización del litio boliviano, a fin de que los beneficios económicos sean mayores para el país. Las propuestas iniciales de las empresas apuntan a adquirir la materia prima, es decir el carbonato de litio.
GRAN INTERÉS
Entre las empresas que han demostrado su interés al gobierno boliviano están las japonesas Sumitomo y Mitsubishi, la francesa Bolloré, las coreanas LG y Samsung y otras compañías de Brasil, Estados Unidos y Rusia, explicó Beltrán.
Por su parte, Bolivia sigue avanzando en la construcción de una planta piloto en el Salar de Uyuni para la extracción experimental del carbonato de litio, que demandará una inversión de seis millones de dólares. La obra empezó a ejecutarse en mayo de 2008 y se prevé que estará lista a fin de año.
Según las estimaciones del Ministerio de Minería, esa planta puede estar en producción en 2010 y empezaría a operar entre 2014 y 2015.
El ministro de Minería y Metalurgia, Luis Echazú destacó que la planta piloto en construcción validará el proceso metalúrgico a aplicarse en la planta industrial.
Las baterías de ión de litio son ampliamente usadas en los celulares, las cámaras digitales y los ordenadores. Su demanda seguirá aumentando debido a su uso creciente en los vehículos híbridos y eléctricos.

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