El Neptuno dominicano: Marcos Díaz, el dios de las aguas
Este verano, el nadador dominicano de ultradistancia, Marcos Díaz, cumplió su meta más ambiciosa: dar dos vueltas a la isla de Manhattan, en Nueva York, braceando por las aguas del río Hudson. Lo hizo mientras miles de dominicanos y seguidores de otros colectivos latinoamericanos lo seguían con la mirada.
Este Neptuno (Dios de las aguas y mares) caribeño, quien asumió el reto en Manhattan para darle “un regalo” a la comunidad de su país en Nueva York, habló con Latino sobre lo que sintió durante esa dura travesía y sobre sus metas futuras.
¿Qué fue lo más duro de la travesía en la isla de Manhattan?
Las largas horas en el agua (22 horas y 13 minutos) y enfrentar las fuertes corrientes en contra de hasta 1,7 nudos del río, en ambas vueltas.
¿Cuál será su próximo reto?
Aún no tengo un próximo reto definido. Actualmente estoy tomando unas vacaciones para luego retornar a los entrenamientos y con mis entrenadores definir la próxima competencia o travesía.
Tras terminar su último reto, ¿en qué o quién fue lo primero en que pensó?
En la inmensa satisfacción de haber cumplido la meta, así como en la gente que se aglomeró durante el trayecto.
MEJOR EL MAR QUE EL RÍO
¿Qué travesía le gustaría hacer?
Varias ideas rondan por mi cabeza ahora mismo. Lo que más me atrae es seguir realizando travesías a beneficio de mi fundación “Marcos Díaz”, que trabaja con niños de escasos recursos; y donde quiera que vayamos, promover la República Dominicana.
De todas sus travesías, ¿cuál ha sido la más dura, y por qué?
Ésta sin duda es la que más me ha demandado físicamente. Quizás en la que más he sufrido fue la competencia que ganamos en el 2006 en el río Barigathi de la India.
¿En qué se diferencia el entrenamiento de un nadador de piscina al de un nadador de aguas abiertas?
En que las distancias de entrenamiento diario para un nadador de aguas abiertas son más largas y se deben realizar fuera de la piscina. Se enfoca gran parte del entrenamiento en aumentar la resistencia y la tolerancia al esfuerzo continuo por largas horas. El nadador de aguas abiertas debe tener la mente fuerte ya que se enfrentará a elementos no controlables, como son la marea, el viento, las corrientes, la fauna, el clima, entre otros.
¿Dónde es más difícil nadar, y por qué? ¿En el mar, en el río o en un lago?
Depende mucho de la distancia que se va a recorrer. El agua de mar en travesías bien largas castiga la piel, la boca y la nariz, pero para mí resulta el lugar más cómodo para nados de mediana o corta duración. El río resulta un agua mucho más dócil, pero a la vez el agua es mucho menos densa, uno flota menos y exige de más movimiento para mantener el nivel de flotación y avanzar.
Cuándo no nada o entrena, ¿a qué se dedica?
Si no estoy nadando seguro que se me encuentra en el mar. Mi hobbie es el surf y me gusta la pesca submarina. En tierra, dedico el resto del día -cuando no estoy entrenando- a las labores sociales a través de la Fundación Marcos Díaz.
Ha participado en campeonatos de la especialidad.
He participado en varias competencias internacionales de mi especialidad, en campeonatos mundiales y copas del mundo. Mis últimas dos carreras profesionales fueron este año en Argentina como parte del circuito profesional FINA Gran Prix 2007.

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